INDICE DE KATZ: CARACTERÍSTICAS. PARA QUÉ SE USA Y CÓMO ADMINISTRARLO

Este índice fue creado por S. Katz y su equipo multidisciplinar (enfermeras, médicos, asistentes sociales, terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas), en el año 1958. Se lo ideó con el fin de clasificar el grado de dependencia en pacientes con fracturas de cadera  del “The Benjamin Rose Hospital”, un hospital geriátrico y de enfermos crónicos de Cleveland, Ohio.  Fue publicado un año después como “Index of Independence in Activities of Daily Living”, pero  recién en 1963 se lo empieza a conocer con el nombre actual a partir de la publicación de un artículo donde se llama a este índice “Katz”

Un dato importante a tener en cuenta cuando aplicamos esta herramienta es que el concepto de independencia en el Indice de Katz es diferente al de la mayoría de las escalas. Aquí se considera independiente a una persona que no necesita ayuda o que utiliza ayuda mecánica. Por otro lado, se considera dependiente a aquellos sujetos que necesitan ayuda de otra persona, incluso si se trata de una mera supervisión de la actividad. La clasificación se basa en el estado actual de la persona, en lo que efectivamente hace. Por lo tanto, si el paciente se niega a realizar una actividad, o no la hace pero uno supone que podría hacerla, lo clasificaremos como “dependiente”. Esto no debe perderse de vista a la hora de administrar el Indice de Katz, o al momento de interpretar los resultados

En un principio esta escala se basaba en la observación directa del paciente por parte del equipo de salud. Se tomaban en cuenta las dos semanas previas al momento de la evaluación. Hoy en día se aceptan también los datos provenientes del paciente y de sus cuidadores a través de un interrogatorio

El Ïndice de Katz valora 6 funciones básicas que están organizadas en forma jerárquica, de manera tal que la capacidad para realizar una actividad supone la capacidad para hacer otras cosas de menor rango jerárquico. Estas actividades básicas se clasifican en niveles de dependencia (A, B, C, D, E, F, G), donde A representa en un extremo la independencia total y G, en el otro extremo, la dependencia absoluta. La progresión de A a G nos indicará la profundización de la dependencia, mientras que el camino inverso de G a A nos mostrará la recuperación de la independencia. El resultado de este test se informa mediante la letra que corresponda, por ej., “Indice de Katz: C”

El Indice de Katz tiene un buen nivel de validez y confiabilidad. También una alta concordancia con otros tests de ABVD. Tiene una buena reproductibilidad intraobservador e interobservador. Ha mostrado ser muy útil como predictor en las siguientes áreas: necesidad de institucionalización, tiempo de estancia en pacientes institucionalizados, eficacia de los tratamientos, expectativa de vida activa y, mortalidad a corto y largo plazo. Por último, se debe tener presente que esta prueba es muy eficaz con pacientes con alto nivel de dependencia, pero esta eficacia disminuye en pacientes más sanos. Otra limitación es su baja sensibilidad a los pequeños cambios en la capacidad funcional.

Este test puede ser administrado por médicos, enfermeras y personal sanitario entrenado. Si bien fue creado en un principio como un índice de rehabilitación, ha sido una escala extensamente utilizada, principalmente en el área de geriatría, tanto en pacientes institucionalizados como en ambulatorios. Es utilizada en pacientes crónicos (infarto cerebral, paciente reumatoide, etc.), para describir el nivel funcional de pacientes y poblaciones, para predecir la necesidad de rehabilitación, para comparar el resultado de diversos tratamientos, para seguir la evolución de pacientes y, como ya dijimos anteriormente, es utilizado como predictor

ÍNDICE DE KATZ  PROTOCOLOS Y CLASIFICACIÓN